Cuando tuve en mis manos los primeros útiles de pintura al óleo, los miré y pensé que con todo aquello  tan nuevo era imposible que no obtuviese buenos resultados, la decepción fue mayúscula, pero decidí no rendirme y fruto de esa decisión nació un artista autodidacta.

Más tarde y para poner en orden todos los conocimientos adquiridos decidí que sería bueno pasar por la Facultad de Bellas Artes de La Laguna en Tenerife.

Ha pasado el tiempo y mi pintura se ha convertido para mí en un método de aprendizaje además de artístico, personal, donde al igual que ocurre en la vida, nada es auténtico si no aceptamos todas las partes de lo que somos y las hacemos convivir en su justa proporción.

Con esta idea principal de no ocultar nada de lo aprendido, mi pintura es algo eclética, algo dadaísta, algo abstracta, algo pop, algo geométrica, incluso realista, fantástica y más cosas que con el paso del tiempo he ido experimentando, pero la más importante de todas es que es auténtica, porque a la hora de realizarla no dejo que ningún miedo, norma académica o interés comercial oculte en modo alguno lo que en realidad soy, un eterno estudiante en continuo aprendizaje.